Una de las actividades más enraizadas en las formas de vida asociadas a la costa andaluza es la pesca. Esta actividad apareció muy tempranamente, con los primeros pobladores prehistóricos y se ha mantenido hasta nuestros días.
El rico patrimonio pesquero de Andalucía es visible en el registro arqueológico a través de las antiguas fábricas de salazones y “garum” de época fenicia y romana cuyos restos arqueológicos aún perviven en algunos puntos del litoral. Muchas de las técnicas y artes de pesca más frecuentes hoy día hunden sus raíces en tiempos pasados, predominando hasta nuestros días la presencia de métodos de pesca artesanales (sardinales, trasmallos, nasas, alcatruces...) transmitidos de generación en generación. Pero la pesca también está presente en nuestra cultura gastronómica, a través de las muy diversas formas de cocinar pescados y mariscos: adobos, salazones, frituras.
Conservar el legado patrimonial de la pesca y el consumo de pescado en Andalucía es tarea de todos.